Navidad bajo nubes que cubren esperanzas.

Navidad con muros entre humanos asustados.

Navidad en tierras repletas de fantasmas.

Como hace nada no imaginábamos,

Navidad oscura y muy, muy ácida.

Navidad con parecidas o mejores luces

a las que hace un año asombraban,

y llenaban de brillo nuestras calles, 

nuestras plazas.

Pero hoy, Navidad de sombras.

Y de recuerdos muy recientes.

De presentes ausencias en las mesas;

de invitados diminutos repelentes. 

Navidades de antaños muy añorados.

Navidades más iguales para todos,

por estar más cerca del desánimo.

Navidades a pasar, sin más detalles, 

con la ilusión de aguantar tal como estamos.

Navidades con este único deseo:

Que las próximas vuelvan a ser

… como las de antes.

Caminemos con respeto en estos días,

pero alegres de aún estar en el camino.

No olvidemos que la vida es un regalo,

y en Navidad,

al igual que en otro día,

debemos estar siempre agradecidos.

Y al igual que siempre en estas fechas:

Navidad de los queridos recordados,

de los amados ausentes,

de los amigos perdidos.

De los sueños incompletos,

y de los sueños cumplidos.

¡Feliz Navidad!

ABG

24 de diciembre de 2020